domingo, 6 de septiembre de 2009

Camille Saint-Saëns - II. Canciones o Lieders

El Poeta Victor Hugo
El Género de la Canción o Lied se refiere una composición generalmente para un Cantante acompañado de Piano. Es característico la brevedad de la forma, la renuncia al virtuosismo belcantistico, la estrecha relación con el poema y la fuerte influencia de la canción popular alemana.

Camille Saint-Saënz no iba a estar exento de este género. Creo muchas canciones basadas en Poemas de Pierre de Ronsard, Georges Docquois, Armand Renaud, Victor Marie Hugo (el de la foto), incluso le puso música a sus propios poemas.

De gran cantidad de canciones escucharemos 4 cantadas por el Barítono José Van Dam (protagonista de la película el Maestro de Música) y al Piano Jean Phillippe Collard.


I. Reverie:
La primer Canción que puedes disfrutar se llame Reverie o Puisqu’ici-bas toute âme sobre un poema de Victor Hugo de su obra "Las Voces Interiores" Publicado en 1837 y la música fue compuesta por Saint-Saënz en 1851. El Poema es el siguiente:


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Puisqu’ici-bas
toute âme


Ya que aquí abajo toda alma

Puisqu'ici-bas
toute âme
Donne à quelqu'un
Sa musique, sa flamme,
Ou son parfum;

Puisqu'ici-bas chaque chose
Donne toujours
Son épine ou sa rose
A ses amours;

Puisqu'avril donne aux chênes
Un bruit charmant;
Que la nuit donne aux peines
L'oubli dormant.

Puisque l'air à la branche
Donne l'oiseau;
Que l'aube à la pervenche
Donne un peu d'eau;

Puisque, lorsqu'elle arrive
S'y reposer,
L'onde amère à la rive
Donne un baiser;

Je te donne, à cette heure,
Penché sur toi,
La chose la meilleure
Que j'ai en moi!

Reçois donc ma pensée,
Triste d'ailleurs,
Qui, comme une rosée,
T'arrive en pleurs!

Reçois mes voeux sans nombre,
Ô mes amours!
Reçois la flamme ou l'ombre
De tous mes jours!

Mes transports pleins d'ivresses,
Pur de soupçons,
Et toutes les caresses
De mes chansons!

Mon esprit qui sans voile
Vogue au hasard,
Et qui n'a pour étoile
Que ton regard!

Ma muse, que les heures
Bercent rêvant
Qui, pleurant quand tu pleures,
Pleure souvent!

Reçois, mon bien céleste,
Ô ma beauté,
Mon coeur, dont rien ne reste,
L'amour ôté!

Ya
Que aquí abajo toda alma
Da a alguien
Su música, su llama,
O su perfume;

Ya que aquí cada cosa
Da siempre
Su espina o su rosa
A sus amores;

Ya que abril da a los robles
Un ruido encantador,
Que la noche da a las penas
El olvido que duerme.

Ya que el aire a la rama
Le da el ave;
Que el alba a la pervinca
Da un poco de agua;

Ya que, cuando ella llega
Para allí descansar,
La onda amarga a la ribera
Le da un beso;

Yo te doy, en esta hora,
Inclinado sobre tí,
La mejor cosa
Que tengo en mí

Recibe entonces mi pensamiento,
Aunque triste,
Que, como un rocío,
¡Te llega en lágrimas!

Recibe mis votos innumerables,
Oh mis amores
Recibe la llama o bien la sombra
De todos mis días.

Mis transportes llenos de arrebato,
Puros de sospechas,
Y todas las caricias
De mis canciones.

Mi espíritu, que sin vela
Boga al azar,
Y que no tiene por estrella
Más que tu mirada.

Mi musa, que las horas
Acunan soñando
Que, llorando cuando lloras,
Llora con frecuencia.

Recibe, mi bien celestial,
Oh mi belleza
Mi corazón, en el que nada queda,
Despojado de amor.


II. Extasis
La segunda canción sobre otro poema de Victor Hugo pertenece a la obra "Los Cantos del Crepúsculo publicada en 1835, la música fue compuesta por Saint-Saënz en 1860.

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Extase
Extasis
Puisque j'ai mis ma lèvre à ta coupe encore pleine;
Puisque j'ai dans tes mains posé mon front pâli;
Puisque j'ai respiré parfois la douce haleine
De ton âme, parfum dans l'ombre enseveli;

Puisqu'il me fut donné de t'entendre me dire
Les mots où se répand le coeur mystérieux;
Puisque j'ai vu pleurer, puisque j'ai vu sourire
Ta bouche sur ma bouche et tes yeux sur mes yeux;

Puisque j'ai vu briller sur ma tête ravie
Un rayon de ton astre, hélas! voilé toujours;
Puisque j'ai vu tomber dans l'onde de ma vie
Une feuille de rose arrachée à tes jours;

Je puis maintenant dire aux rapides années:
- Passez! passez toujours! je n'ai plus à vieillir!
Allez-vous-en avec vos fleurs toutes fanées;
J'ai dans l'âme une fleur que nul ne peut cueillir!

Votre aile en le heurtant ne fera rien répandre
Du vase où je m'abreuve et que j'ai bien rempli.
Mon âme a plus de feu que vous n'avez de cendre!
Mon coeur a plus d'amour que vous n'avez d'oubli!

Puesto que apliqué mis labios a tu copa llena aún,
y puse entre tus manos mi pálida frente;
puesto que alguna vez pude respirar el dulce aliento
de tu alma, perfume escondido en la sombra.

Puesto que me fue concedido escuchar de ti
las palabras en que se derrama el corazón misterioso;
ya que he visto llorar, ya que he visto sonreír,
tu boca sobre mi boca, tus ojos en mis ojos.

Ya que he visto brillar sobre mi cabeza ilusionada
un rayo de tu estrella, ¡ay!, siempre velada.
Ya que he visto caer en las ondas de mi vida
un pétalo de rosa arrancado a tus días,

Puedo decir ahora a los veloces años:
¡Pasad! ¡Seguid pasando! ¡Yo no envejeceré más!
Idos todos con todas nuestras flores marchitas,
tengo en mi álbum una flor que nadie puede cortar.

Vuestras alas, al rozarlo, no podrán derramar
el vaso en que ahora bebo y que tengo bien lleno.
Mi alma tiene más fuego que vosotros ceniza.
Mi corazón tiene más amor que vosotros olvido.
.

III. Si nada de mi quieres....

Esta tercer canción también con la autoría de Victor Hugo pertenece al Libro "Las Contemplaciones" publicado en 1856 la música fue compuesta por Saint-Saënz en 1870.

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Si vous n’avez rien à me dire
Si nada de mí queréis
Si vous n'avez rien à me dire,
Pourquoi venir auprès de moi?
Pourquoi me faire ce sourire
Qui tournerait la tête au roi?
Si vous n'avez rien à me dire,
Pourquoi venir auprès de moi?

Si vous n'avez rien à m'apprendre,
Pourquoi me pressez-vous la main?
Sur le rêve angélique et tendre,
Auquel vous songez en chemin,
Si vous n'avez rien à m'apprendre,
Pourquoi me pressez-vous la main?

Si vous voulez que je m'en aille,
Pourquoi passez-vous par ici?
Lorsque je vous vois, je tressaille:
C'est ma joie et c'est mon souci.
Si vous voulez que je m'en aille,
Pourquoi passez-vous par ici?

Si nada de mí queréis,
¿por qué os acercáis a mí?
Y si así me enloquecéis,
¿por qué me miráis así?
Si nada de mí queréis,
¿por qué os acercáis a mí?

Si nada intentáis decir,
¿por qué mi mano apretáis?
Del hermoso porvenir,
de la dicha en que soñáis,
si nada intentáis decir,
¿por qué mi mano apretáis?

Si queréis que aquí no esté,
¿por qué pasáis por aquí?
Sois mi afán y sois mi fe;
tiemblo al veros ¡ay de mí!
Si queréis que aquí no esté,
¿por qué pasáis por aquí?

IV. Soneto:
Camille Saint-Saënz no solo fue músico, también fue poeta y público canciones con sus propias letras, tal es el caso de Soneto publicada en 1897. La traducción es mía por lo que no doy muchas garantías sobre su exactitud.

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Sonnet
Soneto
Ce tendre sentiment, dans mon âme il habite;
et je le cache à tous les yeux
si ce n'est quand mon coeur à ton regard palpite
puis revient silencieux.

Un invisible feu, flamme éternelle et sombre,
là, brule lentement comme dans un tombeau.
En vain le désespoir le couvre de son ombre;
toujours il resplendit, inutile flambeau!

Pense à moi, lorsqu’auprès de ma tombe récente
tu viendras à passer; pense alors, pense à moi!
Il n'est plus qu'un malheur dont mon coeur s'épouvante:
C'est que mon souvenir ne plane plus sur toi.

Pour la dernière fois ma voix résonne encore;
on peut donner des pleurs à qui dort sans retour;
une larme de toi, c'est tout ce que j'implore:
Seul prix, hélas! de tant d'amour!

Este tierno sentimiento, que en mi alma vive;
y lo escondo a todos los ojos
excepto cuando mi corazón en tus ojos palpita
y luego, el silencio vuelve

Un fuego invisible, la llama eterna y la oscuridad
Que , arden lentamente, como una tumba
En vano la desesperación cubre de su sombra;
Lo que siempre brilla, antorcha inútil!

Piensa en mí, mis encuentros recientes
se llega a pasar, piensa entonces, pensar de mí!
Ya no es una desgracia que está consternado mi corazón:
Debido a que mi memoria ya no se cierne sobre ti.

Para la última vez que mi voz todavía resuene;
Podras regalar unas lágrimas a quien dormirá sin retorno;
una lágrima de ti es todo lo que le ruego:
Sólo el precio, ¡ay! tanto amor!

Esta son solo cuatro de las canciones compuestas por este creador, yo recomiendo escucharlas a media luz o en un crepúsculo para poder disfrutar así de su belleza, y la excelente interpretación de Van Dam. Espero que las disfruten:

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