domingo, 28 de febrero de 2010

Stefano Landi V: La Morte d'Orfeo Acto V


La constelación de Lyra (en griego: Λύρα) no es grande pero es fácilmente identificable por su estrella Vega que es el vértice del denominado "Triángulo de verano" (las otras dos estrellas son Deneb, en la constelación Cisne y Altair, en el Águila). Según la mitología griega, se trata de la lira de las Musas, que fue inventada por Hermes, éste la dio a Apolo, quien la cedió al músico Orfeo, hijo de la musa Calíope, para que deleitara a la humanidad con su música. Cuando Orfeo murió a manos de las bacantes de Tracia, su lira fue puesta por Zeus entre las constelaciones. Entre los objetos de 'cielo profundo' más destacados están M57, la nebulosa anular de Lyra, el cúmulo globular M56 así como las estrella variables RR Lyrae y Beta Lyrae, que han dado nombre a dos tipos de variables distintas: la primera de período corto y la segunda de tipo 'eclipsante', así como NGC 6791, un cúmulo abierto rico que cuenta con aproximadamente 300 estrellas. Su estrella más importante es Vega, una brillante estrella azulada situada a unos 27 años luz de la Tierra de magnitud 0,03 que puede verse en el cénit durante las noches de verano.
Entre sus estrellas más importantes destaca Beta Lyrae, un astro variable del tipo binaria eclipsante; RR Lyrae es una estrella variable que da nombre a este grupo de astros pulsantes de corto período. Epsilón1 y Epsilón2 son, a su vez, estrellas binarias con separaciones muy dispares: el primer par presenta una distancia de 2.7", el segundo de 2.3".
Zeta Lyrae es una estrella doble fácil para el aficionado: está formada por un astro de magnitud 4.3 y otro de magnitud 5.7 separados por una distancia de 44".
En torno a la estrella Delta2 existe un pequeño y joven cúmulo de estrellas dispersas, Stephenson 1 , formado por unos 240 astros de diversos tipos espectrales y colores entre las magnitudes 8 y 14; Delta2 es, a su vez, una estrella variable roja (espectro M4 II) de pequeña amplitud. En febrero de 2008 investigadores españoles (del Observatorio Astronómico de Cáceres) descubrieron que una de sus estrellas, BD +36 3317, es un sistema binario eclipsante cuyo período es igual a 4.30216 días.
http://es.wikipedia.org/wiki/Lyra

La Morte d'Orfeo
Tragiccomedia Pastorale
Acto V

Escena 1: Orfeo denuevo en los Infiernos.
El camino de los muertos en Grecia: En la mitologia Griega el nombre de Hades puede prestarse a confusión, porque los antiguos griegos lo utilizaban indistintamente para denominar al dios que reinaba el inframundo y para designar al mundo subterráneo mismo. El Reino de los muertos, buenos o malos, era el lugar donde las almas de estos eran guiadas por el Dios mensajero Hermes para ser juzgadas y conocer su destino final.
El proceso que pasa el espíritu de una persona muerta desde que abandona su cuerpo hasta que es asignado a una región del Hades es el siguiente: cuando un muerto es sepultado Hermes lleva su sombra a las profundidades de la tierra, hasta los umbrales del Hades, un mundo rodeado por ríos de aguas lentas y estancadas, al cual se accede por una caverna. El reino esta rodeado por 4 rios en parte subterráneos, el Estige (rio del odio), el Aqueronte (rio de la aflicción), el Lete (rio del olvido) y el Piriflegetonte (rio del fuego). En la penunbra de las profundidades, el espíritu llega a un ancho rio de aguas turbulentas, entonces alquila una barca conducida por un viejo miserable, siniestro y sombrío que tiene muy mal caracter, el barquero de los infiernos Caronte o Acheron, que tenía por función llevar a las almas de los muertos a través de los ríos que separan el Mundo Subterráneo.
Duro, avaro e inflexible, exigía a las almas de los muertos el pago de un obole (moneda que tradicionalmente se colocaba en la boca del cadaver enterrado) por la travesía que les permitiría cruzar el río. Caronte, el hijo inmortal del Erebo y de la Noche, llevaba las almas de los muertos por el Estige y según otros mitos también por los demás ríos, el barquero no dejaba pasar ni a los vivos ni a los muertos sin sepultura, no permitía que ningun ser vivo subiera a su barca e hiciera la travesía, Hades lo había instruido para que no dejara cruzar el río a ninguno, con todo algunos héroes lograron burlar su vigilancia o convencerlo para que hiciera una excepción a la regla.
Los espíritus guiados por Caronte llegaban entonces al otro lado del caudal, hasta las puertas del Hades, vigiladas por un horrible y gigantesco perro humanoide de tres cabezas y con cola de serpiente, Cerbero. Pese a su aspecto horrible esta bestia no hacía ningún daño a las sombras de los muertos. Según la mitología, Cerbero era hijo de Tifón y Equidma, y era el guardián de los infiernos. El can asesinaba a cualquier ser vivo que se acercara al Reino de los muertos, salvo en contadas ocasiones, así, Orfeo logró dormirlo gracias a los sones de su música, y Eneas lo durmió gracias a una comida especial preparada por la Sibila. En combate, solamente Hércules fue capaz de derrotarle, después de encadenarlo lo llevó hasta Trezena como uno de sus famosos "Trabajos de Hércules", tras lo cual lo restituyó al infierno. Este ha sido el único periodo en que Cerbero ha abandonado la entrada del reino de Hades.
Desembarcada la sombra y tras cruzar las Puertas del Hades estas quedaban completamente cerradas (tan sólo pudieron volver a atravesarlas Ulises y Hércules como precio de una batalla, y Orfeo como precio por la pérdida de Eurydice). Los espíritus que llegan al Hades pasan entonces a través del Campo de Asphodel (llanura de Asfódelo), un lugar gris, chato y nebuloso con árboles de ramas inclinadas hacia el suelo. Más allá estan los verdes prados de la Región del Erebo y la laguna Lete o río Leteo, donde ivan a beber los muertos (al beber olvidaban su vida pasada y recuerdos). Más adelante se alzan las torres del Palacio de Hades y Perséfone. Justo antes de llegar a los límites del palacio real, las sombras se detenían en el Palacio de Justícia, en espera del juicio sobre su vida pasada. Un tribunal formado por 3 jueces, Minos, Radamantis (Rhadamanthys) y Éaco (Aecus), elegidos por su gran sabiduría y por la vida ejemplar que habían llevado, sometía a los espíritus recien llegados a un juicio de los actos que habían realizado en vida.
Todos los días los muertos eran llevados a su presencia, según el veredicto de este juicio, los espíritus seguían uno de los siguientes tres caminos o senderos.
Si no son juzgados ni como bondadosos ni como malvados, las almas son enviadas de nuevo por el ramal principal del Estigia hasta las "praderas de los asphodeles" o llanura de Asfódelo, el lugar más frecuentado, porque pocos lograban convencer a los jueces de que tenían derecho a trato distinto. La gran mayoria de las almas, pálidos reflejos de los vivos que fueron, se quedan eternamente en esta zona intermedia. Muchos permanecían en aquel triste lugar donde la noche y el día no eran más que un eterno crepúsculo. Los condenados se pasaban la eternidad dando vueltas sin objeto.
Si en el juicio han sido considerados como bondadosos, entonces son enviados al Elyseo o Campos Elíseos a través del Río Aqueronte, un tranquilo y apacible lugar donde los espíritus viven en felicidad. Entre los difuntos este era el destino de los más afortunados (una minoria), el Elyseo es una región menos sombría con grandes prados cubiertos de flores, un lugar paradisíaco donde los pájaros cantan en los árboles, brilla el sol en un cielo azul de nubes blancas y vaporosas, el son de la música de la flauta o de la lira y la danza alegraban continuamente la vida. No existía la noche, las sombras no necesitan descanso y banqueteaban cada vez que alguien lo deseaba, el vino era abundante pero a nadie le hacía daño. Los que tenían la suerte de llegar gozaban del privilegio de poder volver a la tierra si querían, pero su nueva vida era tan feliz que poquísimos se decidían a dejarla, ni siquiera por un tiempo mínimo. El prudente juez Radamantis gobernaba en los Campos Elíseos.
Por último, si han sido considerados malvados, los espíritus son enviados a la región del Tártaro a través del río Phlegethon, tierra bordeada por una parte de la Estige y situada en las profundidades extremas, donde reina una noche eterna. Los que han cometido los más graves pecados son arrastrados allí, en este siniestro lugar los grandes criminales llevan su suplicio, allí Zeus encerró a los Titanes rebeldes. A la entrada había una enorme puerta de bronce cerrada por dentro, que sólo se abría para recibir a los muertos que ivan llegando. El Tártaro era muy parecido al Infierno de los cristianos, un lugar de penas y condenación eterna reservado a los malvados o aquellos que habían desafiado a los dioses. En las altas murallas que los rodeaban los gritos de angustia resonaban sin cesar. 

Orfeo ya como una sombra en el Inframundo, recibe con alegría su condición de muerto, pues una esperanza ilumina su corazón, estar de ahora en más para siempre con sus amada Euridice, su canto sobresale entre los lamentos del lugar y atrae la atención de Caronte: "¿Qué sombra eres tú, que cantas en medio del sonido de tantos lamentos?" - Orfeo pregunta a Caronte si no se acuerda de él, pide a Caronte que los conduzca al lugar donde está Euridice. Caronte dice que el no puede llevarlo allí  hasta que las partes de su cuerpo muerto sea reconstituido.

si no aparece la barra haz clic aquí.
ORFEO ORFEO
Ombre grate d’Averno, grat’al paro de’vaghi lampi d’oro, che col girar eterno intess’il sol con splendido lavoro, or m’accogliete in seno di quel bel lido ameno, ove tra i mirti ed amorose fronde Euridice confond’ in dolce quiete i suoi sospiri col muto suon di Lete.
Or, qual più liev’e pia aur’e tra questi orribili paesi, che con diritta via conduc’a volo i miei sospiri accesi e dia di me novella alla mia dolce stella e le dica ch’Orfeo non più vivente, nud’ombra sí, m’ardente ai dolci rai, viene, da lei per non partisi mai.
Deliciosas sombras del Averno, tan encantadora como los rayos de del sol que en su órbita eterna, entrelaza tan espléndidamente, ahora recibanme en el seno de esta tierra hermosa, agradable, donde en medio de mirtos y amorosos bosques, Eurídice, en dulce calma , mezcla sus suspiros con el sonido sordo de Leteo .
Ahora, ¿qué brisa dulce y sagrada hay en esta tierra temible, en el camino dejaré que mis suspiros ardientes vuelen a dar noticias a mi estrella dulce, y digan que Orfeo, ya no viven, que una sombra desnuda, pero ardiente, llegará ante su dulce mirada, y nunca dejarla de nuevo.
CARONTE CARONTE
Qual’ombra sent’ in questi spechi D’Averno rimbombar soave? Altri, lugubr’ e mesti, scendono quaggiù, che di lasciar gl’è grave il Ciel, questi gioisce! Or , di chi sei, ombra che canta al suon di tant’ homei? ¿Qué sombra es lo que oigo en las cavernas del Averno, resonando tan dulcemente? Otros bajar aquí lúgubres y tristes, ya que pesa dejar atrás el cielo, esta se alegra! Ahora, ¿Quésombra eres tú, que cantas en medio del sonido de tantos lamentos?
ORFEO ORFEO
Non riconosci Orfeo, Caronte? Ecco gh’arrivo, Nud’ombra, al comun porto, ove giè scesi vivo. Or, rotta la prigion, vi giungo morto.
Passami per pietade all’altra riva e mostrami quel campo, ove felice in grambo a mille fior god’Euridice.
¿No reconoces a Orfeo, Caronte? Aquí he venido, una sombra desnuda en el portal donde una vez descendí como un ser vivo. Ahora, mi prisión mortal fue destrozada,y la muerta ha arribado. Llévame, por piedad, a la otra orilla, e indícame cual es el terreno donde, feliz entre miles de flores, Euridice reposa.
CARONTE CARONTE
Ancor vaneggi, ancora, fredd’ombra, port’al sen foc’amoroso? Euridice dimora in luog’ impenetrabil’e nascoso, Getta pur tra quest’ombr’ogni tua speme, dedovo abitator di fredd’arene. ¿Todavía estás delirando, fría sombra ? ¿Todavía hay en tu seno una llama del amor? Eurydice habita en un lugar impenetrable, oculta. Abandona todas tus esperanzas entre estas sombras, viudo, habitante de estas frías regiones!
ORFEO ORFEO
Deh! Non turbar Caronte con sí crude risposte il mio gioire; Fà pur che vargh’il tio, Che tosto reivedró nel suo orizzonte Il Sol, vivendo, morto. Al mio morir risorto. Te lo ruego, Caronte, no turbes mi alegría con una respuesta tan cruel; Déjame atravesar el río, de pronto voy a ver de nuevo en el horizonte. Ese sol que, mientras vivia, murió, pero que a mi muerte renacerá.
CARONTE CARONTE
Và pur errando, vagabond’ intorno, Anima disperat’ ad altro lido, Non v’ha barco per te, Né albergo fido, Finchè il lacero e sparso corp’unito, non sia sepolto ed arso. Ve, vagabundo errante, alma desesperada, a otra tierra, no hay barco para ti, ni lugar de residencia segura, hasta que tu desgarrado cuerpo disperso sea reunido, sepultado y enterrado.
ORFEO ORFEO
Ah! Dura, acerba voce!
Ahí! Dimora di norte, Assai più atroce.
¡Ay, qué voz ronca y amargo!
Ay, mi estancia será mas atroz que la muerte.

Escena 2: Desengaño, Olvido y Ascensión.

Mercurio aparece en el Inframundo y pregunta la causa de la aflicción de Orfeo, este le comenta la imposiblilidad de reunirse con Euridice, Mercurio lo enfrenta con la realidad, Euridice ya no lo recuerda pues bebió de las aguas del rio Leteo, el rio del Olvido, ante la incredulidad de Orfeo, Mercurio hace comparecer a Euridice frente a él, y ella lo desconoce totalmente. Orfeo queda desahuciado, Mercurio le indica que otro es su destino, Orfeo será ascendido a los cielos y convertido en un Dios que iluminará a los hombres , pero para que la conciencia de Orfeo quede libre debe olvidar por eso el toma también agua del Río Leteo.

si no aparece la barra haz clic aquí.
MERCURIO MERCURIO
A che ti lagni, Orfeo, e mest’il ciglio, stampi d’orme maligni’i lid’inferni. Il Ciel r’aspetta e tu, tra piant’eterni, il barco tenti di penoso esilio.
Lasc’i campi di morte e le gementi ombre d’Inferno; tra celeste eroi avrai lucido seggio e i crini tuoi sfavileran d’or’ e di raggi ardenti.
¿Por qué estás lamentando, Orfeo, y, con triste rostro, marcando tus huellas en las orillas malévolas del infierno? El Cielo te espera, sin embargo, en medio de eterno llanto,¿ intentas un paso hacia un doloroso exilio?
Deje los campos de la muerte y sombras gimientes del infierno: Tu eres un héroe del cielo tendrás un trono resplandeciente, y tus cabellos brillará con brillantes rayos de oro.
ORFEO ORFEO
Perdonami, del Ciel nuncio felice, più grato m’è in Averno, penar con Euridice, che senza lei nel Ciel goder eterno. Perdón, alegre mensajero del cielo, prefiero sufrir en el Averno con Euridice que disfrutar el placer eterno en el cielo sin ella.
MERCURIO MERCURIO
Ah! Tu vaneggi e credi ch’Euridic’ancora t’ami e ti conoschi tra questi campi foschi, bev’ell’un ling’oblio dell’antico desio. Deh! Meco al Ciel alma felice, riedi. ¡Ah, estás delirando si crees que Euridice todavía te ama y te conoce en estos campos sombríos; bebió profundamente del olvido y perdió su antigua pasión. Te ruego que vuelvas al cielo conmigo, alma afortunada.
ORFEO ORFEO
Deh! Fà ch’io prima miri la diletta consorte, per cui tanto formai dolci sospiri, per cui cara mi fu, lieta la morte.Vuó ch’ella disingann’il tuo furore. Caronte, accost’il legno, or or trarrolla dall’Elisio furore. Por favor, permítanme en primer lugar a ver a mi amada esposa, por quien yo pronunciaba tantos dulces suspiros, por quien, la muerte, fue querida y feliz para mí.
MERCURIO MERCURIO
Vuó ch’ella disingann’il tuo furore. Caronte, accost’il legno, or or trarrolla dall’Elisio furore. Quiero desengañar a tu pasión. Caronte, trae tu barca a esta orilla: lo llevarás a los campos Eliseos.
CARONTE CARONTE
Ma tu non t’accostar, alma perversa, và pur girand’ altrov’e lassa il canto, ed apprendi formar, misero, il pianto e se pur anco hai di cantar desio, le pause conterai del remo mio. Pero no subirás a bordo, alma perversa, ve a otro sitio y deja tu canción, y aprender, pobre alma, a llorar, y veamos aun si quieres cantar, contarás cada golpe de mi remo.
ORFEO ORFEO
AO infelic’Orfeo, O dispietata sorte, ch’alzi di me l’orrible trofeo, e mort’ancor mi dai doppo la morte. !Ah, infeliz Orfeo ¡Oh cruel destino, me da su trofeo horrible, y me da la muerte una vez más después de la muerte!
MERCURIO MERCURIO
Ecco Euridice tua; vedil’ Orfeo. He aquí a tu Euridice: mirarla, Orfeo.
ORFEO ORFEO
Non è più vag’e bella qual sia nel ciel vaghissima facella; me ben sei crudo, rio, gh’allontani le braccia al mio desiro. Ninguna estrella en el cielo es tan hermosa como su rostro, pero es realmente cruel y malvado para enviar mi amada lejos de mis brazos.
EURIDICE EURIDICE
Mercurio, chi è quel folle, che nel gelo di morte arde d’amore? Mercurio, ¿quién es este loco que, en el hielo de la muerte, arde de amor?
MERCURIO MERCURIO
Dunque non lo conosci? Ei per te more, e tua beltade sovr’ogn’altra estolle. Entonces, ¿no lo conoces? Él murió por ti, y ensalza tu belleza sobre todas las demás.
ORFEO ORFEO
Euridice, mio bene, eccoti Orfeo, quel già si car’un tempo agl’occhi tuoi famoso semideo. Eurídice, amada, he ahí a tu Orfeo, aquel famoso semidiós que alguna vez fue tan caro a los ojos.
EURIDICE EURIDICE
O tu sogni, o tu deliri! Io non conobbi Orfeo, ne’l vidi mai né di vederlo bramo, ne l’ho in odio, ne l’amo.
Rimant’in pace, io torni’ai dolci rai Dell’Elisio felic’a’i miei desiri.
O sueñas o deliras! Yo no conozco a Orfeo, nunca lo vi ni quiero verlo, yo no lo odio, ni lo amo.
Dejadme en paz, vuelvo a los dulces rayos del bendito Elíseo, así lo quiero.
ORFEO ORFEO
Ove fuggi, crudel? Ove mi lasci?
Dura spietat’e fiera? Euridic’Euridice!
¿Huyes de mi, cruel? ¿Me abandonas?
¿dura e impiadosa salvage mujer? ¡Euridice!, ¡Euridice!
MERCURIO MERCURIO
Or non qual’era, é la consorte tua, misero amante, ma non temer.
Bevi sicuro l’onda, ch’io ti porgo e vedrai, rasserenati di tua mente i rai.
Ya no es lo que era, tu mujer, amante desgraciado. Pero no te angusties:
Bebe de esta agua quete ofrecezco y verás claramente, una vez más en tu mente.
CARONTE CARONTE
Bevi, bevi securo l’onda,
che da Lete tranquila inonda;
beva, beva chiunque ha sete.
Il sereno liquor di Lete.
Non più morte,
Non più sorte,
Privo di doglia
Pien di piacere
Venga, venga,
Chi ha sete a bere.
Beva, beva questi cristalli,
che trascorrono per le valli,
beva beva di questi argenti,
che non fanno probar tormenti.
Non più morte,
Non più sorte,
Privo di doglia
Pien di piacere
Venga, venga,
Chi ha sete a bere.
Beva, beva questo liquore,
chi piagato si sente il cuore,
Beva, beva, chi vuol dal petto,
trar le noie e sentir diletto.
Non più morte,
Non più sorte,
Privo di doglia
Pien di piacere
Venga, venga,
Chi ha sete a bere.
Bebe, bebe tranquilamente el agua
que fluye del tranquilo Leteo:
Bebe, bebe si tienes sed,
el sereno líquido de Leteo.
No más muerte,
No hay más destino,
Liberado de la pena,
Lleno de placer,
Vamos, vamos, que beba.
Todo el que tiene sed,
Bebe, bebe estos cristales
que corren a través de los valles;
Bebe, bebe de estas aguas de plata,
que no nos hacen sufrir tormentos.
No más muerte,
No hay más destino,
Liberado de la pena,
Llena de placer,
Vamos, vamos, que beba.
Todo el que tiene sed,
Bebe, bebe este líquido,
si sientes que herido tu corazón.
Bebe, bebe, si de tu pecho quieres arrojar el cansancio de tu corazón y sentir placer.
No más muerte,
No hay más destino,
Liberado de la pena,
Llena de placer,
Vamos, vamos, para beber.
Todo el que tiene sed.
ORFEO ORFEO
O che puro sereno, che dolc’e chiaro lume aggiorn’all’alma!
Né nube di dolor,
né tosco d’ira,
né di furor baleno, già più bel cor s’aggira,
Né mi preme d’amor la grave salma.
¡Ah, qué cielo puro, claro, lo dulce y brillante luz amanece en mi alma!
Ni una nube de tristeza,
ni el veneno de la ira,
no hay rayo de furia agitando mi alma ahora,
ninguna pesada carga de amor me oprime.
MERCURIO MERCURIO
Or segu’il volo mio, alma felice, alla sublime sfera. Or e mai fia che pera Il piacer che dà cit’al tuo desio. Ahora sigue mi vuelo, alma feliz, a la sublime esfera. Ahora que nunca desaparecerá, la vida feliz que es tu deseo.
CARONTE CARONTE
Tante volt’all’inferno e torni e parti,
alma di cantar vaga,
ed in cantar un’ostinata maga.
Or partit’una volt’e non tornare,
né a veder, né a cantare,
che, se tu torni, certo ti prometto,
per l’anima d’Aletto,
cacciart’in un cantone,
fatto inmobile batto col bastone.
Muchas veces has venido y partido del infierno, alma que cantas y encantas,
hechicero obstinado de la canción.
Ahora nos dejas de una vez por todas y no volveremos a verte cantar, porque yo le prometo que si vuelves,
por el alma de Alecto,
Yo te cazaré, y cuando no puedas moverte. Un mazaso te daré.

Escena 3 Final: Orfeo desde los Cielos.

Solo quedan festejos los Pastores desde la tierra y los Dioses desde los cielos festejan la Ascensión de Orfeo gracias a Júpiter desde donde guiará a los hombres desde la constelación de Lira. Fósforo, el Lucero del Alba, a pedido de Júpiter, encabeza las alabanzas a la gloria del Orfeo. Con este feliz final termina esta bella obra.

si no aparece la barra haz clic aquí.
CORO DEI PASTORI IN TERRA CORO DE PASTORES EN LA TIERRA
Ancor nebbia han le menti,
Cessiam’omai con lungo aspro dolore
Turbar del ciel i più sereni rai:
Non è già mort’Orfeo,
Ma viv’in ciel, celeste semideo.
Nuestras mentes siguen sin despejarse;
Dejemos con nuestro dolor amargo
de turbar los rayos serenos del cielo de largo.
Orfeo no está muerto,
vive en el cielo como celeste semidiós.
DUE PASTORI DOS PASTORES
Ecco fra le piú belle schiere del ciel divine,
Qual’or lampeggia e lucide facelle fan giro sfavillando all’aureo crine,
E par che plací la stellata lira,
Giove tonante e fiammeggiante d’ira.
Aquí, entre las más bellas procesiones divinas del cielo doradas y brillantes estrellas giran alrededor de su cabellera dorada, y parece que la lira estrellada calma a Júpiter cuando truena con el fuego de la ira.
CORO DEI PASTORI CORO DE PASTORES
ANon più lamenti, non più, non più querele,
Non son’I raggi spenti, son giunt’al cielle fortunate vele. Orfeo ancora vive, in terra nó, ma nell’eteree rive.
No más lamentos, no más peleas:
Los rayos no se extinguen, las velas han llegado a feliz cielo: Orfeo sigue vivo, pero no en la tierra, sino en las orillas etéreas.
GIOVE JÚPITER
Quivi del Cancro alla più luminosa
Seggia del ciel, tra fortunati eroi,
Orfeo, qui ti riposa,
Novello nume ai Traci e ai lidi Eroi,
E già inchina l’orechi’ e de mortali
Pietoso accogli’i voti, e cacica i mali.
In cielo, in terra intanto
S’oda lieto e festivo e doce canto.
Fosforo, voi ch’in Cielo siet’il primero
Ad annunziare il giorno
Date Fausto principio al canto adorno.
En ti Nebulosa del Cangrejo, una de la más brillantes del cielo, entre los héroes afortunados, descansar ahora, Orfeo,
nuevo dios de los tracios y de las costas de Eos;
Inclina tu oído, a la ofrenda de los mortales, y piedoso aceptala y cuidalos de los males.
En el cielo, como en la tierra, se oyen,
festivas, alegres y dulces canciones .
Fósforo, tú que eres el primero en el cielo para anunciar el amanecer, inicia auspicioso este hermoso canto.
FOSFORO FÓSFORO
Venite, ô vaghe stelle,
Del sol lucide ancelle,
Ornate i biondi crini
E le dórate chiome,
Al nostro semideo di bei rubini.
Vengan, ¡Oh!encantadoras estrellas,
siervas luminosas del sol,
adornar el pelo rubio
y cabellos de oro d
e nuestra semidiós con rubíes hermoso.
CORO DEI PASTORI CORO DE PASTORES
Non è già mort’Orfeo,
Ma viv’in ciel, celeste semideo.
Orfeo no está muerto,
vive en el cielo como celeste semidiós.
FOSFORO FÓSFORO
Tu, rica primavera
Di fiori tesoriera,
Di croco e d’amaranto,
Di Bianchi gigl’e rose,
Tessi as Orfeo il prezioso manto.
Tu, rica primavera
De flores tesorera
De azafrán y amaranto
De lilas y rosas
Teje el precioso manto de Orfeo.
CORO DEGLI DEI E PASTORI INSIEME CORO DE DIOSES Y PASTORES:
Ô nume glorioso, Ô Fortunato eroe,
Felice semideo
¡Oh! Dios glorioso, ¡Oh! Afortunado héroe,
Feliz semidiós.
FOSFORO FÓSFORO
E voi, Grazie, che al Cielo
Sgombrate il fosco velo
Coi vostri eterni lampi,
Rasserebat’il viso
Al nostro Orfeo, che sovr’ogn’altro avvampi.
Y ustedes. Gracias,que en el cielo
deshacen el velo oscuro,
con sus lámparas eternas,
iluminar la cara de nuestro Orfeo,
que puede brillar sobre todos los demás.
CORO DEI PASTORI CORO DE PASTORES
Orfeo ancora vive, in terra nó, ma nell’eteree rive. Orfeo sigue vivo, pero no en la tierra, sino en las orillas etéreas.
FOSFORO FÓSFORO
Ma voi, canore Dive,
Non siate al canto schiave,
Con chiari e dolci accenti
Fate che s’oda in terra,
Rimbombar gl’antri e gareggiare i venti
Pero vos, cantor divino,
no seas tímido en tu canto,
con tonos claros y dulces
haz que en toda la tierra
resuenen las cavernas y los vientos .
CORO DEGLI DEI E DEI PASTORI A 8 CORO DE DIOSES Y DE PASTORES A 8 VOCES
Fortunato semideo,
Che col pregio del tuo canto
Hai nel Ciel stellato ammanto,
Gloria eternal, egual trofeo
Fortunato semideo.
Afortunado semidiós,
Que como premio a tu canto
Hay en el cielo un estrellado manto,
Gloria eterna, e igual trofeo
Afortunado semidiós.
CORO DEGLI DEI A 3 CORO DE DIOSES A 3 VOCES
Al Ciel poggiasti con canori vanni
Togliendo a morte nel morir gli affanni;
Or, cantando nel Ciel di stelle ornato
Rendi molle, qual’or s’indura il Fato.
Al cielo ascendiste con las alas de tu canto
Al morir venciste los terrores de la muerte,
Ahora cantanto en el cielo de estrellas adornado,
ablanda, el destino a quien se le vuelva aspero.
CORO DEGLI DEI E DEI PASTORI A 8 CORO DE DIOSES Y DE PASTORES A 8 VOCES
Ô nume glorioso, Ô Fortunato eroe,
Felice semideo. Fortunato semideo,
Che col pregio del tuo canto
Hai nel Ciel stellato ammanto,
Gloria eternal, egual trofeo
Fortunato semideo.
¡Oh! Dios glorioso, ¡Oh! Afortunado héroe,
Feliz semidiós. Afortunado semidiós,
Que como premio a tu canto
Hay en el cielo un estrellado manto,
Gloria eterna, e igual trofeo
Afortunado semidiós.

Fin


Proximo Capitulo: Marc-Antoine Charpentier - La Descente D'Orphée Aus Enfers
Sobre la Versión:
Director: Françoise Laserre

Cantantes: Cyril Auvity, Guillemette Laurens, Dominique Visse, Jan van Elsacker, Damien Guillon, Aurore Bucher, Emmanuel Vistorky, Vicente Lesage, Bertrand Dazin, Geoffroy Buffière, Cécile Kempenaers, Cécile Vieslet, Laurence Renson.

Coro: AKADÊMIA

Orquesta: AKADÊMIA

Casa: Zig-Zag Térritories
CD: 2
AÑO: 2006
Puedes conseguirlo en  Amazon

Los Intérpretes:

Orfeo: Cyril Auvity - Referencia en el Acto II
Caronte:  Dominique Visse - Referencia en el Acto III
Mercurio: Bertrand Dazin - Referencia en el Acto II 
Euridice: Aurore Bucher - Referencia en el Acto III
Júpiter:  Emmanuel Vistorky - Referencia en el Acto I
Fósforo: Damien Guillon - Referencia en el Acto III

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada