sábado, 31 de octubre de 2009

Barcarolas


VENECIA
Los peñascos, los ríos que tienen su cuna en las cumbres, la fusión de las aguas de esos ríos con el Mar Adriático, los azares o las fatalidades de la historia y de la geología, la resaca, la arena, la formación gradual de las islas, la cercanía de Grecia, los peces, las migraciones de las gentes, las guerras de Armórica y del Báltico, las cabañas de junco, las ramas entretejidas con barro, la inextricable red de canales, los primitivos lobos, las incurciones de los piratas dálmatas, la delicada terracota, las azoteas, el marmol, las caballadas y las lanzas de Atila, los pescadores defendidos por su pobreza, los lombardos, el hecho de ser uno de los puntos en que se encuentran el Occidente y el Oriente, los días y las noches de generaciones hoy olvidadas fueron los artífices. Recordemos también los anuales anillos de oro que el Dux dejaba caer desde la proa del Bucentauro y que, en la penumbra o tiniebla del agua, son los indefinidos eslabones de una cadena ideal en el tiempo. Sería aquí una injusticia olvidar al solicito buscador de los papeles de Aspern, a Dandolo, a Capaccio, al Petrarca, a Shylock, a Byron, a Beppo, a Ruskin y a marcel Proust. Altos en la memoria están los capitanes de bronce que invisiblemente se miran desde hace siglos, en los dos términos de una larga llanura.
Gibbons observa que la independencia de la antigua república de Venecia ha sido declarada por la espada y puede ser justificada pot la pluma. Pascal escribe que los ríos son caminos que andan; los canales de Venecia son los caminos por los que andan las enlutadas góndolas que tienen algo de enlutados violines y que también recuerdan la música porque son melodiosas.
Alguna vez escribí en un prologo "Venecia de cristal y crepúsculo". Crepúsculo y Venecia para mi son dos palabras casi sinónimas, pero nuestro crepúsculo ha perdido la luz y teme la noche y el de Venecia es un crepúsculo delicado y eterno, sin antes ni después
Jorge Luis Borges - Atlas


Barcarolas
Si cerramos nuestros ojos y escuchamos esta música seguramente comenzaremos imaginar un suave movimiento de agua debajo nuestro y deslizándonos en una bella nave, tal vez en una góndola por la mítica Venecia. Pues el origen de esta música se encuentra en el canto de los gondoleros venecianos. Canciones dulces, de amor y vida mientras se surcan los canales de esta ciudad. Muchos compositores Románticos imaginaron o escucharon estas canciones y luego las imaginaron al piano ( como las que escucharemos ahora) y hasta usaron estas melodías en óperas  y asi crearon obras magníficas de la música universal.

01- Felix Mendelsohn y sus Canciones sin Palabras:


Felix Mendelsohn comparte con Mozart y Saint-Saens la característica de ser un niño prodigio creo varias obras maestras antes de los 20 años, pero en obras al piano creo un ciclo de pequeñas piezas llamadas Lieder Ohne Worte (Canciones sin Palabras). Casi todo el Romanticismo puede ser explicado escuchando estas pequeñas obras. Algunas se presumen eran autoría de su hermana Fanny. Porque en esa época las mujeres no podía publicar sus obras.
En este ciclo se encuentran tres Canciones que llevan el título de Gondolieras o Canciones Venecianas que escucharemos a continuación. También fuera de este ciclo creo una Barcarola en La menor. Ejecutadas por el Genial Daniel Baremboim

Canciones Sin Palabras
Op.19 No. 6 en Sol menor "Canción de las Gondolas Venecianas": Andante sostenuto

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Op.30 No. 6 en Fa sotenido menor "Canción de las Gondolas Venecianas": Allegretto tranquillo

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Op. 62: No. 5 en La menor "Canción de las Gondolas Venecianas". Andante con moto

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Gondollied, for piano in A major ('Barcarole')

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02-Franz Liszt en sus Años de Peregrinaje.
“Habiendo recorrido estos últimos tiempos países nuevos, sitios diversos y lugares consagrados por la historia y la poesía; habiendo sentido que los aspectos variados de la Naturaleza y las escenas que allí se desarrollan no pasaban delante de mis ojos como imágenes vanas, sino que por el contrario llenaban mi alma de emociones profundas, y que se establecía entre ellas y yo una relación vaga pero inmediata, indefinida pero real, ensayé dar a través de la música algunas de mis sensaciones más fuertes y de mis más vivas percepciones”.
El comentario es de Franz Liszt con respecto de sus “Años de peregrinaje”, obra para piano que comenzó a componer en 1837-8 y que después de varias revisiones terminó de publicar en su forma definitiva entre 1855 y 1883. El 2º año tiene un suplemento que fue publicado después con el título de “Venezia e Napoli”. dentro de el nos encontramos con esta Gondoliera, que podemos escuchar de la mano del pianista Aldo Ciccolini

Año 2 -Italia - Supplemento - Venezia e Napoli - Gondoliera

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03-Frederick Chopin y una Tormenta sobre Venecia

Cuando en 1846 Frederic Chopin (1810-1849) completó la Barcarolle, la última de sus obras de tamaño relativamente grande para salir de su pluma, ya estaba abatido por la enfermedad mortal que, tres años más tarde tomaría su vida. Debe haber tenido profundo afecto por la obra, porque la incluyó en el programa de un concierto que dio en París, 16 de febrero de 1848, su última aparición en la amada ciudad que lo habia adoptado. Informes del caso hablan de este hombre agotado físicamente incapaz de jugar muy por encima del nivel de pianissimo incluso en la Barcarolle en las secciones más amplias, una experiencia deprimente para sus muchos amigos en la audiencia.

La Barcarolle es la única obra de su tipo en su catálogo, que no es sorprendente teniendo en cuenta las limitaciones impuestas por la necesidad de mantener un "barco" de acompañamiento y de inventar convenientemente una ingenua melodía de gondola. A la luz de estas directrices específicas, Chopin ha creado una composición de una notable continuidad y la diversidad que, en este contexto, templado, la intensidad dramática inesperado en un clímax alza. (Tormenta súbita en el canal de Venecia?)

Una breve introducción de la pieza establece un estado de ánimo de calma con la suave ondulación de un barco como acompañamiento de la canción, en dos medidas se establece el régimen de rítmica para el tema melódico, la principal corriente, que figura en tercios. Esta melodía y un par de mover los subsidiarios de las olas de notas dobles, trinos, gorjeos dobles y típica chopinesco filigrana, todo combinado en la creación de un lienzo increíblemente pintoresco. Tan cautivador como el pianisimo es decir, es la estructura armónica que se presenta como característica más llamativa de la obra. Siempre un innovador en la cuestión de la armonía, Chopin aquí prefigura la riqueza del cromatismo wagneriano y lo impregna en la música con una expresividad que empuja a las décadas emocional sobre el futuro.

Particularmente impresionante hacia el final de la pieza cuando se vuelve con mas vida al tema principal, cuando tanto ella como el barco de acompañamiento familiar se expanden al tamaño de la octava, la señal de un aumento impresionante de la pasión en intensidad. Antes de llegar a muelle, hay un breve pasaje típicamente chopinesco en notas muy rápido, seguido de una cadencia descendente, como punta de notas aumento en el volumen hasta que llega a la nota clave, fa sostenido, en los bajos graves. Por último, y de alli de repente un par de octavas en la tónica dominante, anunciando que ha terminado el viaje sea inolvidable.

Podemos disfrutarla ejecutada por la leyenda pianística Maurizio Pollini

Barcarola en Fa sostenido Mayor Op.60

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04-Gabriel Faure y la apoteosis de las barcarolas
Faure fue discípulo de Saint-Saens, gran organista y excelente pianista, Su lenguaje musical salva una brecha entre el romanticismo del siglo XIX y en el mundo de la música que habían aparecido con el siglo XX, el desarrollo y evolución, pero conservando sus características fundamentales. Lenguaje armónico de Fauré, con sus sutiles cambios de tonalidad y su don para la melodía, se combinan con una comprensión que dan forma a innovaciones contemporáneas que pueden ser utilizados de una manera totalmente suya. Su contribución a la música francesa como un compositor debe recaer principalmente en sus canciones, su música de piano y su música de cámara, aunque obras como el Réquiem de la conmovedora tienen un lugar indiscutible en el repertorio litúrgico y coral.
Seguramente las barcarolas eran algo muy grato a Faure pues compuso 13 llevando a este genero a su tratamiento más importante a su apoteosis.
La primera de sus barcarolas, la Barcarola en La menor, con fecha tentativa para 1880 o 1881, fue estrenada por Saint-Saens en un concierto de la Société Nationale de Musique, una importante asociación formada en 1871 por Fauré, junto con Vincent d ' Indy, Lalo, Chabrier y Duparc. La pieza concebida con delicadeza, con su ritmo de balanceo, se dedicó a la pianista Caroline de Serres, la señora Montigny-Remaury.
De la mano del pianista coreano Kun Woo Paik

Barcarola Nº1 en La menor Op.26

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05-Enrique Granados y una triste barcarola
Enrique Granados nació en Lérida en la región catalana del norte de España y murió cuando el transatlántico en el que viajaba fue hundido en el Canal Inglés por un submarino alemán. Su escritorio se quedo en un estado caótico. Muchas de sus obras están sin fecha y el establecimiento de cualquier tipo de cronología es casi imposible. Número de opus son de poca ayuda, y en conjuntos de piezas se publicaron juntos a menudo en una pérdida para saber si esto ocurrió en aras de la conveniencia o porque el compositor quiso que fueran jugados como un conjunto. Su obra más conocida, y una obra maestra indiscutible, es, sin duda, Goyescas, y de hecho la música de piano es una parte importante de su producción relativamente escasas. La música contenida en estos discos es sorprendentemente variada y gran parte de ella es convincente. No unas pocas piezas, sin embargo, tienen más encanto que la sustancia y no puede haber duda de que la música de mayor habría aparecido si hubiera vivido. Entre sus obras identificada con el Op.45 se encuentra una oscura y triste Barcarola que podemos escuchar de la mano del pianista Thomas Rajna.

Barcarola Op. 45


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06-Tchaikovsky y Junio

 Vamos a la playa;
     que las olas te va a besar las piernas.
     Con tristeza misteriosa
     las estrellas brillan sobre nosotros.
(Aleksey Pleshcheyev)


Con este epígrafe en 1875 Bernard Matveyevich Nikolay, el editor de la revista de San Petersburgo música Nouvellist, encargó a Tchaikovsky para componer 12 piezas breves para piano, uno para cada mes del año. Fueron compuestas entre 1875 y 1876 y las compuso entre su Primer Concierto para Piano y la Orquestación del Lago de los Cisnes.
Tchaikovsky no dedicó muchos esfuerzos de composición de estas piezas, que fueron compuestas por encargo, y eran una forma de complementar sus ingresos. Sin embargo, en ellas se trasluce su propia inspiración interior. La mayoría de las piezas estaban en forma ABA simple, pero cada una contiene una obra maestra melódica menor. Entre ellas Junio es una de las más famosas que muchos han hecho arreglos para interpretarlas en distintos instrumentos.De la mano de la Pianista Viktoria Postnikova

Las Estaciones Op 37b - Junio - Barcarola


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07- Barcarolas de los Maestros Rusos
Los Compositores Rusos aparte de crear una música nacional de gran riqueza, se enamoraron del piano y del romanticismo y compusieron bellísimas obras para este instrumento, las barcarolas no fueron la excepción y muchos de ellos compusieron las suyas.

Mijail Glinka
Glinka fue el primer compositor ruso en ser reconocido fuera de su país y, generalmente, se le considera el 'padre' de la música rusa. Su trabajo ejerció una gran influencia en las generaciones siguientes de compositores de su país. Su Barcarola es luminosa y una de mis preferidas. De la mano del pianista Victor Ryabchikov

Barcarola en Sol Mayor

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Mili Balakirev
Compositor ruso perteneciente al grupo de los Cinco. Nació en Nizni Nóvgorod. Comenzó a estudiar música en su ciudad natal y se trasladó más tarde a la Universidad de Kazán. A los 18 años marchó a San Petersburgo donde conoció al compositor, también ruso, Mijaíl Glinka. En 1861 fundó, junto con otros cuatro compositores nacionalistas rusos, el grupo de los Cinco. Bajo la influencia de Balakirev rompieron con las formas musicales establecidas, se inspiraron en melodías del folclore y las narraciones populares rusas. Los otros cuatro componentes del grupo fueron Modest Músorgski, Nikolái Rimski-Kórsakov, Alexandr Borodín y César Cui. En 1862 colaboró en la fundación de la Escuela Gratuita de Música de San Petersburgo, y en 1869 lo nombraron director de la Capilla Imperial y de la Sociedad Imperial de Música. Entre sus composiciones destacan los poemas sinfónicos Tamara y Russia, y la fantasía para piano Islamey, una de las obras más brillantes y de mayor dificultad técnica de todo el repertorio pianístico. También compuso una dulce y romántica Barcarola o Gondellied que podemos escuchar de la mano del pianista Alexander Paley

Gondellied


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Anton Arensky
Compositor romántico ruso nacido en Novgorod. Con nueve años ya compuso varias canciones y piezas para piano. Estudió más tarde en el Conservatorio de San Petersburgo, dónde tuvo como profesor a Nikolai Rimski-Korsakov. A partir de 1882 ejerció como profesor Conservatorio de Moscú, dónde dio clases a entre otros, Sergei Rachmaninov y Alexander Scriabin. En 1895 regresó a San Petersburgo para dirigir el Coro Imperial. De entre sus obras son especialmente populares las Variaciones sobre un tema de Tchaikovsky basada en una de las Canciones infantiles, además escribió música de cámara (dos cuartetos de cuerda, dos tríos con piano y un quinteto con piano), óperas, Un sueño en el Volga (1888), Rafael o Escenas musicales de la época del Renacimiento (1894) y Nal and Damayanti (1903), sobre la epopeya hindú Mahabharata; el ballet Noches egipcias (1900), sinfonías y conciertos para piano. Arenski murió de tuberculosis en un sanatorio finlandés en 1906. De la mano de el pianista Anatoly Sheludyakov podemos disfrutar su Barcarola en Fa Mayor.

Barcarola en Fa Mayor.

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Aleksandr Glazunov
Fue el último músico importante de la escuela nacional rusa fundada por Mijaíl Ivánovich Glinka. Nació en San Petersburgo y estudió con su compatriota Nikolái Rimski-Kórsakov. Su música también muestra la influencia del compositor húngaro Franz Liszt y del alemán Richard Wagner. Tenía 16 años cuando Mili Balakirev dirigió su primera sinfonía. Después Mitrotay Beliáiev lo ayudó publicando sus obras. En 1889, junto con Rimski-Kórsakov, Glazunov completó la ópera El príncipe Ígor que el compositor ruso Alexandr Borodín había dejado incompleta tras su muerte en 1887. Entre 1900 y 1906 Glazunov dio clases en el Conservatorio de San Petersburgo y fue su director desde 1906 hasta 1917. En 1928 abandonó la Unión Soviética y se afincó en París. De su producción musical destacan 8 sinfonías, los poemas sinfónicos Stenka Razin y El Kremlin (1892), los ballets Raymonda (1898) y Las estaciones (1901), el Concierto para violín opus 82 (1904), música de cámara y obras para piano y para voz. No escribió óperas. La Universidad de Oxford le otorgó el título de doctor en Música. Murió en París. Compuso una Barcarola con la características que se toca la mayoria sobre las teclas negras del piano. Podemos escucharla de la mano de el pianista Stephen Coombs.

Barcarolle sur les Touches Noires (sobre las teclas negras)


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Anatol Liadov
Recibió su primera formación musical de su propio padre, entre los años 1860 y 1868, entrando en el Conservatorio de San Peterburgo en 1870, donde estudió piano, violín, contrapunto y fuga. Luego estudiaría composición con Nikolái Rimski-Kórsakov hasta que fue expulsado en 1876 por faltar a clase. Readmitido en 1878 pudo acabar sus estudios. Fue profesor de composición en el Conservatorio de San Petersburgo desde 1878 y continuador de las tradiciones de Mijaíl Glinka y de Mily Balakirev. Lo sería hasta un breve lapso en 1905 en que renunció por solidaridad tras la expulsión de Rimski-Kórsakov por motivos políticos; volvería tras la readmisión de este. Se casó en 1884 y pasó los veranos componiendo en una propiedad de su esposa en Polynovka, donde acabaría falleciendo en agosto de 1914.
Escribió una sinfonía, varios poemas sinfónicos, coros y obras para piano. Gran maestro de la miniatura, apenas escribió obras de gran formato (algún intento de ballet y de ópera), sus obras más populares son las pequeñas piezas para piano y los poemas sinfónicos sobre temas tradicionales rusos. Su Op. 44 en una hermosa y brillante Barcarola que puedes escuchar de la mano de Stephen Coombs

Barcarola en Fa sostenido Mayor Op.44

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Por ahora termina nuestro viaje en Góndola, quedan muchas Barcarolas en el tintero no solamente como obras para piano, sino como números de óperas y otros instrumentos, pero espero que hayan disfrutado de estas.
eldalai - se agradecen comentarios.

1 comentario:

  1. Gracias x la informacion bien detallada! Clara y precisa. Ahora se un poco mas de otrp aspecto de venecia. Sigue asi!

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